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Cuando la anorgasmia es masculina

Anorgasmia masculinaCuando pensamos en la incapacidad recurrente para alcanzar el orgasmo, a pesar de experimentar excitación y tener una estimulación adecuada, suele venirnos la imagen de una mujer. Pero, aunque entre las féminas es más frecuente, a veces la anorgasmia tiene nombre de varón.

Si eres hombre, y tienes dificultad para llegar al clímax, lo primero que has de hacer es ir a tu médico, para que descarte alteraciones físicas o efectos de medicamentos, que puedan estar interfiriendo en esta fase de tu respuesta sexual. En su gran mayoría (95%) se debe a causas psicológicas, por lo que las pautas que vamos a daros hoy van a ir encaminadas hacia ellas:

El objetivo a fijar no es el de conseguir un orgasmo a toda costa, sino el de que disfrutes de la sexualidad en la interacción, con independencia de logros o realizaciones concretas.
-Olvídate del coito a corto plazo, práctica otros juegos sexuales, para que elimines la ansiedad anticipatoria, que sueles experimentar antes de la penetración. Pueden ayudarte los ejercicios de focalización sensorial, basados en las sensaciones corporales de caricias progresivas estimulatorias, en las que inicialmente se excluyen los genitales.

-Cuestiona y reestructura algunas de tus distorsiones mentales como: abstracción selectiva “yo soy el hombre luego debería llegar con más facilidad y rapidez”; lectura de pensamiento: “mi compañera se va a cansar y pensará que no es atractiva para mí”; sobre generalización: <“No he conseguido un orgasmo. Nunca lo lograré”; polarización:·”Si no lo tengo, entonces no soy un hombre de verdad”. Quítate la presión, el sexo es mucho más que llegar al clímax, y tu masculinidad no puede girar en torno a ello.

-Entrenamiento en solitario. Autoexplora las distintas partes erógenas de tu cuerpo. Hombre anorgasmiaEntrénate en distintas técnicas masturbatorias para ir valorando e identificando las más satisfactorias. Aprende a concentrar tu atención en las sensaciones de placer, y en aquellas que se presenten de manera previa al orgasmo. Puedes incluir ejercicios de respiración y fantasías eróticas a la vez.

-Comunicación sexual. Expresa a tu compañera, qué tipo de estimulación, posturas, etc, son más agradables y placenteras y cuáles no te gustan

-Estimulación con la pareja. Empezad con la masturbación conjunta, para después generalizar al coito los distintos ritmos y tipos de penetración, que hayáis adquirido como preferentes.

Es importante señalar que el objetivo no es el orgasmo, sino obtener placer, y que para llegar a éste no hay un solo camino.

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