La pornografía es un género audiovisual peligrosamente adictivo, cuando alguien ve pornografía una sustancia cerebral se activa y nos hace sentir asombro o curiosidad. Cuando volvemos a ver pornografía nos resulta mas llamativa aún y de alguna forma nos envuelve en su telaraña dulce que con el tiempo se puede tornar amarga y muy peligrosa, la adicción a la pornografía se produce cuando un individuo mayormente masculino se da cuenta que no puede dejar de ver pornografía, ver pornografía nos conlleva a la masturbación o a intentar practicar lo que vemos con nuestra pareja, lo cual resulta raro para la pareja y a veces doloroso cuando el adicto usa la violencia. Un adicto a la pornografía siempre se masturbará y estará dispuesto a pagar mucho dinero para llenar su ansiedad producida por la falta de porno. Lo peor es que este tipo de adicción a diferencia de la drogadicción no se puede curar, solo se puede calmar con ayuda de varios psicólogos profesionales. Me equivoqué, algo aún peor e...
Rompiendo el silencio de los mitos y gurus